Frente
al proceso de proyecto para esta semana he utilizado dos herramientas o
técnicas en las que me considero diestro y que suelo utilizar, el dibujo a mano
alzada y el dibujo asistido por ordenador. Estas dos herramientas para mí son
complementarias y las considero dependientes una de la otra ya que
independientemente no consiguen transmitir lo que pretendo.
El
dibujo a mano es un dibujo ágil que permite cambiar cosas con mucha facilidad e
introducir datos, ideas y referencias de forma sencilla. Los datos que
introduce son desde datos técnicos o constructivos que son los que más me
suelen interesar hasta datos no tangibles como movimientos, recorridos, ventilaciones,
etc. Durante el proceso del dibujo no solo se introducen datos sino que ese
mismo proceso te hace descubrir ideas o situaciones que a su vez te permite
incorporar al proyecto, se trata de una especie de feedback que hace
evolucionar la idea que se trabaja. Estos dibujos son poco precisos, sin escala
e incluso a veces sin proporción, no son definitivos ("feos") y
considero que solo son útiles para mí como proceso del proyecto para ir
evolucionando ya que pueden no explicarse por sí solos.
Debido
a esa condición de falta de precisión en el dibujo a mano alzada se hace
necesario introducir una herramienta que si la tenga y sea capaz de explicar el
proyecto. En este punto aparece el dibujo asistido por ordenador que introduce
dimensiones, proporciones y líneas rectas. Esta precisión hace que el dibujo
llegue a ser definitivo o que al introducir los datos del dibujo a mano al
ordenador te des cuenta que no funciona y hay que volver atrás con el dibujo a
mano yendo y volviendo hasta conseguir el objetivo deseado.
En
momentos a lo largo de todo el proceso de dibujo como los que he explicado son
en los que se van descubriendo y comprendiendo algunas ideas.
Estos
procesos no son únicos, también aparecen aunque no en este proyecto otros como
el trabajo con el acero que es con el que más disfruto y en el que encuentro
ese concepto de flujo (flow) que propuso en 1975 Mihály Csíkszentmihályi. Sobretodo
disfruto con el proceso de soldadura que cada vez que lo hago intento conseguir
un mejor cordón que sea más resistente, estable y regular y que después sea
menos costoso de pulir.
Para
describir este proceso casi que serviría el texto sobre el corte de un tablero
de madera de Ingold (2011:51-62) Walking
the plank, ya que parece algo simple en el que solo tienes que apretar un botón
e ir desplazando la mano en mi caso o hacer un movimiento repetitivo como en el
tablero de madera. En cambio es un proceso mucho más complejo en el que hay que
regular el caudal del gas, del hilo, la potencia de la maquina en función del
tipo y el espesor de acero, controlar la velocidad de la mano para que no te
salgan burbujas o vacios y la distancia
de la antorcha al material para que no se obstruya, etc.

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