martes, 18 de febrero de 2014

Mito: Justicia contra el Juez

Manuel e Inmaculada son una pareja con dos hijos, Javier de 6 años y Silvia de 10. Hasta la llegada de Javier sus padres tenían trabajo y podían hacer frente a todos sus gastos, pero él nació con una discapacidad y su madre tuvo que dejar su trabajo para dedicarse a su hijo. Con esta nueva situación la familia pudo seguir adelante gracias a las ayudas que recibían y al trabajo de Manuel. Con el avance de la crisis las ayudas se redujeron así como el sueldo de Manuel y esta situación llevó a la familia a dejar de pagar la hipoteca de su casa y que se encuentren en una situación de desahucio ya que la mayoría de sus ingresos van destinados al tratamiento de su hijo.

José Antonio es el juez que lleva el caso de esta familia, hoy hace un mes que concedió una prorroga debido al gran apoyo social que tuvo esta familia durante el intento de desahucio. Durante este mes ha estado estudiando muy bien el caso y después de ver que los pocos ingresos que tienen son destinados a su hijo y que este tiene graves problemas de salud, cree que su obligación como juez y como persona es ayudar a esta familia. Así que José Antonio decide dar una nueva prórroga pero esta vez no será de un mes, sino de 2 años.

Antes de ordenar la prorroga el juez comenta su acción con algunos compañeros, sobre todo con su compañero y amigo Esteban, él cual tras contarle su idea le dice que esa acción no sería bien vista y que no tenía su apoyo ya que generaría grandes conflictos con la banca y podría volverse en contra suya, además de que cree que como juez debería ejecutar ese desahucio ya que es lo justo porque esa familia no ha pagado.

Son las 12 de la mañana, cerca de un centenar de vecinos y miembros de la plataforma Stop Desahucios se encuentran por segunda vez concentrados en el portal de la vivienda de Manuel e Inmaculada. Pretenden repetir la hazaña de hace un mes donde impidieron el desahucio de esta familia. Tras una hora de protestas y reivindicaciones una comisión judicial junto a la policía se persona en el lugar del desahucio, en ese momento la gente se altera y comienza a abuchearlos. La secretaría del juzgado hace entrega de una notificación a la familia. En esta se explica que pueden estar tranquilos y que tiene dos años para buscar soluciones a su situación antes de que se vuelva a abrir el proceso ya que se les ha concedido una nueva prórroga.

Ya hace tres meses desde que José Antonio ordenara y ejecutara la orden de prórroga. Durante estos meses se ha producido un gran revuelo por parte de los bancos que dicen ser vulnerables contra estas órdenes y han prometido tomar medidas contra el juez si la administración no lo hacía. Finalmente los bancos han conseguido que José Antonio haya sido suspendido de empleo y sueldo durante un año y que muchos jueces se planteen muy bien las ordenes antes de dictarlas. A pesar de encontrase suspendido José Antonio se encuentra satisfecho por lo que hizo ya que considera que era lo justo y que Javier puede seguir viviendo junto a su familia en su casa. 

Santiago Casero

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