Manuel
e Inmaculada son una pareja con dos hijos, Javier de 6 años y Silvia de 10.
Hasta la llegada de Javier sus padres tenían trabajo y podían hacer frente a
todos sus gastos, pero él nació con una discapacidad y su madre tuvo que dejar
su trabajo para dedicarse a su hijo. Con esta nueva situación la familia pudo
seguir adelante gracias a las ayudas que recibían y al trabajo de Manuel. Con
el avance de la crisis las ayudas se redujeron así como el sueldo de Manuel y
esta situación llevó a la familia a dejar de pagar la hipoteca de su casa y que
se encuentren en una situación de desahucio ya que la mayoría de sus ingresos
van destinados al tratamiento de su hijo.
José
Antonio es el juez que lleva el caso de esta familia, hoy hace un mes que
concedió una prorroga debido al gran apoyo social que tuvo esta familia durante
el intento de desahucio. Durante este mes ha estado estudiando muy bien el caso
y después de ver que los pocos ingresos que tienen son destinados a su hijo y
que este tiene graves problemas de salud, cree que su obligación como juez y
como persona es ayudar a esta familia. Así que José Antonio decide dar una
nueva prórroga pero esta vez no será de un mes, sino de 2 años.
Antes
de ordenar la prorroga el juez comenta su acción con algunos compañeros, sobre
todo con su compañero y amigo Esteban, él cual tras contarle su idea le dice
que esa acción no sería bien vista y que no tenía su apoyo ya que generaría
grandes conflictos con la banca y podría volverse en contra suya, además de que
cree que como juez debería ejecutar ese desahucio ya que es lo justo porque esa
familia no ha pagado.
Son
las 12 de la mañana, cerca de un centenar de vecinos y miembros de la
plataforma Stop Desahucios se encuentran por segunda vez concentrados en el
portal de la vivienda de Manuel e Inmaculada. Pretenden repetir la hazaña de
hace un mes donde impidieron el desahucio de esta familia. Tras una hora de
protestas y reivindicaciones una comisión judicial junto a la policía se
persona en el lugar del desahucio, en ese momento la gente se altera y comienza
a abuchearlos. La secretaría del juzgado hace entrega de una notificación a la
familia. En esta se explica que pueden estar tranquilos y que tiene dos años
para buscar soluciones a su situación antes de que se vuelva a abrir el proceso
ya que se les ha concedido una nueva prórroga.
Ya
hace tres meses desde que José Antonio ordenara y ejecutara la orden de prórroga.
Durante estos meses se ha producido un gran revuelo por parte de los bancos que
dicen ser vulnerables contra estas órdenes y han prometido tomar medidas contra
el juez si la administración no lo hacía. Finalmente los bancos han conseguido
que José Antonio haya sido suspendido de empleo y sueldo durante un año y que
muchos jueces se planteen muy bien las ordenes antes de dictarlas. A pesar de
encontrase suspendido José Antonio se encuentra satisfecho por lo que hizo ya
que considera que era lo justo y que Javier puede seguir viviendo junto a su
familia en su casa.
Santiago Casero
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